Nacida en Buenos Aires en 1994, elijo el camino pasional de la gastronomía. Un mundo enorme. Quería aprender de la tentación dulce, las salsas, el fuego, la paciencia de la cocción, la materia prima y el trabajo dentro de una cocina. Me lo propuse y me encaminé hacia una meta a mucha distancia, dura con muchos picos que conquistar. Sabía que antes de emprender dicha dirección tenía que prepararme y dónde mejor que hacerlo que en el Instituto Argentino de Gastronomía (IAG). Allí construí mis bases de conocimientos para empezar a dar los primeros pasos con firmeza. Tenía claro que debía empezar en mi ciudad, donde veía un gran campo que explorar. Caterings y restaurantes eran mis casas, donde en cada una de ellas aprendía más y más. Incluso en ese período empecé a tener cierta atracción por el mundo vinícola, leve pero lo suficiente para captar mi interés. Motivándome a ganar cierta compresión, ampliar y completar el disfrute gastronómico a un nivel nunca vivido.

Sommelier Valentina Litman, Come Wine With Me contributor.

Intenté ampliarlo y aventurarme hacia Colorado, Estados Unidos, y ahí trabajé en un hotel-restaurante cinco estrellas donde pude ampliar mi visión de la gastronomía. Vi horizontes que antes no podía ver y con ello me formulé bastantes preguntas e inquietudes que tenía que resolver. No lo dudé, debía continuar y subir más arriba. Cada día que pasaba lo veía más claro, tenía que estar en el restaurante de algún chef en la vieja Europa. Después de muchas solicitudes enviadas, una fue la que me llamó la atención. 

Martín Berasategui fue un antes y un después en mí, tanto profesional como personalmente. Primero trabajé como chef en la partida de entrantes, ayudando a la jefa de partida, donde enseguida se transformó en un equipo al que debía liderar. Durante seis meses esa mi función. Después de eso, cuando pensaba que no podía escalar más y debía coger otra senda, apareció una cima mucha más alta y tentadora de subir y coronar. Una cima llamada: sumillería. Después de que me dieran la oportunidad de estar con el equipo de sumilleres en pleno servicio, ese nuevo horizonte de la gastronomía me cautivó y decidí agarrarlo y no soltarlo.

A partir de esa decisión y sin olvidarme el camino recorrido meses y años atrás, empecé con una nueva formación en torno al servicio de sala y vino. Trabajando muchas horas, con esfuerzo y actitud, logré posicionarme en lo más alto de la sommellerie europea. Llegué a ser head sommelier en uno de los restaurantes más importantes del mundo y la mejor Sommelier del País Vasco en el 2018. Todo esto fue resultado de mis viajes, en mis días libres visitando viñedos y elaboradores de vino que me fascinaban y complementándolo con estudios en los mejores institutos mundiales del vino como Wine & Spirit Educational Trust (WSET) y el Court of Master Sommelier (CMS) en el Reino Unido.

Quise continuar creciendo personal y profesionalmente, me aventuré en un nuevo terreno con nuevos retos y dificultades. Manteniendo la misma exigencia de la perfección, decido volver a mí país, Argentina y posicionarme como gerente de bebidas y head sommelier del Palacio Duhau-Park Hyatt. De esta manera continúo buscando ser la mejor versión de mí misma y ansiosa por proponerme a nuevos desafíos.